Monday, June 29, 2009

"La´ yum ty ti lumí" (El Señor de Tila).

Fotografía:jm.

28 Jun 2009
Tila, Chiapas.

Estaban preocupados Itzam Ná y Tezcatlipoca, Dioses negros, señores de las oscuridad y las tinieblas; pues, una deidad venida de lejos llegaba para hacerles competencia en Mesoamérica. La imagen era un ser crucificado que estaba ocupando los lugares que antes eran destinados para ellos y sus amigos: los otros dioses prehispánicos. Entonces después de que Quirio Cataño, entregó un cristo para ser venerado en Esquipulas (Guatemala), los dioses prehispánicos decidieron posarse en esa imágen a través de su piel y comenzaron a ponerle un tono negro mediante el humo de millones de velas de los feligreses. Así, la deidad del medio oriente y las del nuevo mundo, unidos por el color se multiplicaron y en ese andar se encontraron a Yacatecutli o dios del comercio, también del color de la obsidiana, quien le pidió a Tezcatlipoca y a Itzam Ná un "campito" en esa aventura, proponiéndoles seguir las rutas establecidas por los pochtecas o comerciantes prehispánicos. De esta forma llegaron a Otaltitlán (Ver), a la Catedral Metropolitana (Méxido D.F.), a Salamanca (Gto), a Chalma (Mex), y a Tila (Chis). En este último lugar el Cristo se apareció en una cueva del cerro "Jolhuitz" (Cabeza de Cerro), de ahí lo tomó el pueblo para llevarlo a la cúspide de la montaña que tiene abrazada. Desde entonces el Sr. de Tila ha convivido con los Ch´oles, los Tzolziles, Tzeltales, Tojolobales, Names, Zoques y los Mestizos de estas tierras, su fama cubre Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Campeche y Yucatán. Durante todo este tiempo este Cristo ha sido testigo de más de 500 años de lucha en estos parajes paradisiacos, lucha de culturas ancestrales que aún se defienden de los invasores. "La´ yum ty ti lumí" es un cristo a partir del cual los indígenas reciben aliento de sus dioses prehispánicos para seguir resistiendo la conquista, y los Mestizos, apoyo para completar esta conquista Europea en la América que se atravesó en el camino hacia la India.

-jm

Saturday, June 13, 2009

El principio de incertidumbre



Desde que vio sus caderas, no pudo dejar de pensar en ella, caderas curvas de manzana partida a la mitad... Cada tarde pasaba por
su casa con la esperanza de disfrutar la cadencia que sostiene el
equilbrio del universo. Pero había sido inútil, la doncella tenía la
costumbre de tomar su casa como un claustro. Así que decidió buscarla en su trabajo y con una pregunta tonta se postró ante ella. La dama le indicó que estaba en la oficina equivocada. Conociendo el lugar, decidió esperarla a la hora de la salida, llegado el momento, la dama sale con su vaivén de embrujo, balanceando esas curvas que tenían hechizado al pueblo. Hábilmente él aparece en su camino y es bendecido con una sonrisa, con un saludo que harían del día, el más luminoso y bello de la semana. Pero el esplendor de ese sol pronto caería en eclipse, en la noche se enteraba que ella se casaría muy pronto, la sensación de estar en ninguna parte hicieron que despertara. Un alivio llegó al enterarse que había sido un sueño pero otro sentimiento de vacío lo volvió a atrapar, cuando también se dió cuenta que ella no existía.


-jm